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lunes, 1 de octubre de 2012

Sobre egipcios y OVNIS

Haciendo zapping esta mañana (debido a las vacaciones forzosas desde hace algunos meses), me he topado con una serie de documentales del Canal Historia, ese gran difusor de la "cultura". 
En esta ocasión, versaban sobre "alienígenas", poniendo como ejemplo la sempiterna lucha entre los que piensan que las pirámides de Egipto, las de Sudamérica o las de Asia, son coincidencias de un comportamiento único del ser humano para reaccionar de manera similar ante presupuestos similares; y los que creen que todo esto forma parte de un plan marcado hace milenios por visitantes de otros planetas, que enseñaron a los "tontos" humanos cómo se construían estos restos arqueológicos, dejando pistas sobre su vuelta. Si nos ponemos a idear, incluso hay quien piensa que Cristo era un enviado de otro planeta, que debe volver para salvar a esos "elegidos".
No estoy en contra de la vida en otros planetas, y al gran Karl Sagan me remito en mi creencia. Pero otra cosa es pretender, como los extremistas religiosos, que todo lo que de momento no podemos explicar, ha sido construido por seres de otro planeta. 
Uno, que ha podido visitar alguno de esos lugares de los que tanto hablan, y los ha podido estudiar en la universidad, tiene su opinión al respecto. Claro está.
Pienso, sinceramente, que estas teorías surgen del pensamiento de parte de la sociedad Occidental, de que las personas que hoy en día se encuentran en países subdesarrollados -donde en parte se encuentran estas "misteriosas" ruinas-, en concreto, sus antepasados, no fueron capaces de desarrollar una tecnología que les permitiera construir dichos restos. Este pensamiento, está cargado, obviamente, de un tinte racista que rezuma por los cuatro costados de esas teorías. Simplificando sus ideas, las cuales no comparto en absoluto, es como decir: un tío con taparrabos no puede construir una pirámide porque como vive en mitad del desierto hace 5000 años, y no en Europa o USA, es tonto, y no sabe de qué va la tecnología. 
Básicamente, es lo que, posiblemente, pensaran la mayoría de esas personas que cuestionan todo lo que desde la ciencia ortodoxa se les dice. No voy a explicar detalladamente la evolución constructiva de todos esos tipos de paramentos realizados. Pero intentaré desgranar uno de ellos, como es el de las siempre polémicas pirámides de Egipto.
Situadas en la llanura de Giza, fueron construidas, sobre todo, en la IV Dinastía. Y responden a una evolución de cientos de años, desde la mastabas primigenias hasta la construcción de la gran pirámide de Keops, símbolo de esa evolución. Las primeras tumbas reales egipcias, nos dan la pista de hacia dónde querían evolucionar los faraones, como vemos en las primeras mastabas antes mencionadas. No entiendo, como teniendo esos ejemplos tan claros, los pseudocientíficos que se dedican a contradecir todo lo investigado, no las cuentan entre esas pruebas que dicen aportar. Curiosamente, creo que casi ninguno de ellos, se ha acercado nunca a una excavación arqueológica seria, en ninguno de los sitios donde, dicen, se encuentran esas pruebas. Ninguno, o casi ninguno de ellos, ha estudiado Historia, Antropología o Arqueología. Vamos, es como si me pusiera yo mismo a operara a una persona, pero sin haber estudiado medicina y sin haberme acercado nunca a un quirófano. Menos mal, que las vidas de los pacientes que nosotros tratamos, se fueron hace tiempo.
Muchas de estas personas, no comprenden cómo el ser humano, con las herramientas que ha tenido en cada época histórica o prehistórica, ha podido valerse por sí mismo dentro del mundo animal y de la climatología. Pero esa adaptación, es la diferencia básica entre nosotros y el resto de animales. Así pues, les rogaría, que muchas veces, antes de hablar sin conocer, se ilustraran un poco. Estoy cansado de ver por televisión máquinas para fabricar maná, enviados especiales de otros planetas, cilindros con formas que ellos no comprenden, etc. Si echaran un leve vistazo a la evolución de la tecnología humana, encontrarían en el ser humano, esas respuestas que buscan fuera de él.



Cantero egipcio usando herramientas muy parecidas a las encontradas en excavaciones arqueológicas